El esquelético dental, también llamado prótesis dental esquelética o prótesis parcial removible de estructura metálica, es una prótesis que repone varios dientes cuando todavía quedan otros en la boca. Su armazón es de cromo-cobalto, se apoya en los dientes que quedan y se quita para limpiarla. Puede ser un esquelético superior o inferior. En Biosmile somos un laboratorio de esqueléticos en Zaragoza y trabajamos para clínicas de toda España. En esta guía explicamos qué es, cuáles son sus partes, en qué cambian el esquelético superior y el inferior, qué ventajas y qué límites tiene frente a otras prótesis removibles, cuánto dura según los estudios, cómo lo fabricamos y de qué depende el precio. Y mantenemos la parte que ya tenía para clínicas: cómo prescribirlo y qué necesita el laboratorio para fabricarlo a la primera.
Qué es un esquelético dental
Un esquelético dental es una prótesis parcial removible con armazón metálico. «Parcial» porque repone solo algunos dientes y se apoya en los que quedan; «removible» porque entra y sale de la boca; y «esquelético» porque ese armazón, el esqueleto de la prótesis, es lo que le da forma y rigidez. Sobre él se montan las bases de resina rosa, que imitan la encía, y los dientes. A diferencia de un puente, no va cementado a ningún diente ni atornillado a ningún implante. Entre las prótesis removibles que fabricamos, es la que más metal lleva.
La aleación habitual es el cromo-cobalto. Una revisión de la literatura recoge que se usa de forma habitual en las estructuras metálicas de las parciales removibles, que se valora por su bajo coste y sus propiedades físicas y mecánicas adecuadas, y que, entre las aleaciones no nobles, en muchos países ha ido sustituyendo a las de níquel-cromo por la preocupación por los efectos tóxicos del níquel (Al Jabbari, 2014). En casos seleccionados también se trabaja en titanio.
Lo que una guía no puede decir es si el esquelético es la prótesis que conviene en cada boca: lo decide el dentista después de explorar al paciente, y la decisión previa entre fija y removible se explica en prótesis fija o removible: cómo elegir. Una revisión de la literatura (Wöstmann y colaboradores, 2005) señala que los dientes de apoyo sanos animan a elegir una parcial removible, porque la alternativa fija obliga a sacrificar tejido sano, y que el presupuesto pesa a menudo en la decisión. También advierte de que faltan indicaciones basadas en evidencia sólida y de una tendencia a favor del arco dental acortado o de los implantes frente a las parciales removibles convencionales, porque su uso prolongado se asocia a más riesgo de caries y de periodontitis y a una aceptación baja por parte de los pacientes.
Esquelético dental en boca: cómo se lleva
Colocado, el esquelético descansa sobre los dientes de apoyo mediante los apoyos oclusales, se sujeta con los ganchos y apoya las bases sobre la encía. Se retira de la boca para limpiarlo. Lo que está medido de cómo se lleva una parcial removible es esto: una revisión señala que casi el 40 % de los pacientes deja de usarla antes de cinco años, por motivos como el dolor, la estética o sus circunstancias, y que el diseño, los materiales, la facilidad de reparación, la educación del paciente y el seguimiento influyen en el éxito del tratamiento (Campbell y colaboradores, 2017).
En un estudio de 174 parciales removibles de gancho colado, casi uno de cada tres pacientes (30,5 %) presentó zonas de presión en la mucosa después de la colocación (Behr y colaboradores, 2012). Por eso el esquelético se ajusta en la consulta y se revisa de forma periódica, y no conviene esperar a que moleste para volver.
Partes de un esquelético dental
Un esquelético se diseña a medida, y cada una de sus partes tiene una función: el conector mayor une las sillas, los apoyos transmiten la carga a los dientes, los retenedores o ganchos sujetan la prótesis y las bases sostienen los dientes. Estas son sus partes y lo que decide la clínica en cada una.
Conector mayor: la columna del esquelético
El conector mayor une las sillas y reparte las cargas. En el maxilar superior, las opciones habituales van de la placa palatina completa (máximo soporte, más cobertura) a las bandas y barras palatinas (menos cobertura, exigen pilares y mucosa favorables). En la mandíbula, la barra lingual es la referencia cuando el espacio lo permite, y la placa lingual la alternativa cuando la inserción del frenillo o la altura del suelo de boca no dejan sitio. La elección afecta a la fonética y a la comodidad tanto como a la biomecánica, así que conviene indicarla en la prescripción o pedir explícitamente la propuesta del técnico.
Una revisión de estudios de simulación por ordenador (Mousa y colaboradores, 2021) recoge que una mayor rigidez del conector mayor reduce el desplazamiento de la base de la prótesis, aunque aumenta la tensión sobre los pilares, y que la forma del conector y la del propio paladar cambian cuánto se desplaza la prótesis. Son simulaciones, no resultados en pacientes, pero explican por qué el diseño del conector no se deja al azar.
Apoyos oclusales y lechos de apoyo
Los apoyos oclusales transmiten la carga al eje del diente y son la diferencia entre un esquelético dentosoportado y uno que se hunde en la mucosa. Los lechos para los apoyos deben tallarse en clínica antes de la impresión definitiva, y es un fallo de secuencia que vemos con frecuencia. Importa porque el asiento del apoyo no siempre sale como se dibuja: en un estudio clínico, una quinta parte de los apoyos colados no tocaba su lecho en ningún punto (Stern y colaboradores, 1985), y en otro, con 50 conjuntos de ganchos, solo el 24 % de los apoyos tenía contacto en el lecho preparado y la mayoría no contactaba con la superficie prevista (Dunham y colaboradores, 2006). De ahí que la estructura se pruebe en boca antes de seguir con el montaje de los dientes.
Retenedores o ganchos y eje de inserción
El retenedor es la parte que abraza al diente pilar y sujeta la prótesis; en un esquelético son los ganchos, que forman parte de la propia estructura. Se eligen según la línea de ecuador del pilar y la estética: pueden ser de tipo Acker, en I de barra, o combinaciones, y en zona visible puede plantearse un gancho estético o mover la retención a otro pilar. Cuando la estética veta cualquier gancho, las alternativas son una terminación flexible sobre el esquelético, que explicamos en la guía de materiales de prótesis removible, o los anclajes de precisión, que vemos en la guía de prótesis combinada con attaches.
Y los ganchos son lo que más se fractura. En el estudio de 174 parciales de gancho colado, la complicación más frecuente fue la fractura de ganchos (28 prótesis, el 16,1 %), seguida de la de los conectores mayores (5,1 %) y menores (3,4 %) (Behr y colaboradores, 2012). El eje de inserción lo determina el paralelizado del modelo; si la clínica ya ha decidido modificaciones (planos guía, tallados), debe indicarlas para que el técnico paralelice en coherencia.
Bases, dientes y extremos libres
Las sillas llevan una rejilla metálica para retener el acrílico de las bases, y sobre ellas se montan los dientes protésicos. El caso que merece mención aparte es el extremo libre, que tratamos más abajo en la parte de prescripción, porque cambia el diseño entero.
Esquelético superior y esquelético inferior
El esquelético superior y el inferior son la misma idea con dos diseños, porque la boca ofrece cosas distintas arriba y abajo. En los dos casos el diseño lo prescribe el dentista; lo que cambia es sobre todo el conector mayor y la superficie de apoyo.
Esquelético superior
En el esquelético superior el conector mayor es palatino y la prótesis puede apoyarse, además de en los dientes, en la mucosa del paladar. Va desde la placa completa, que da el máximo soporte y cubre más, hasta las bandas y barras palatinas, que cubren menos pero piden pilares y mucosa favorables. Cuánto debe cubrir es una decisión clínica según los dientes que faltan, los que quedan y la forma del paladar.
Esquelético inferior
En el esquelético inferior no hay paladar: el conector mayor es lingual, una barra cuando el espacio lo permite o una placa cuando el frenillo o el suelo de boca no dejan sitio, porque la lengua necesita su espacio. Las bases se limitan a las crestas de la encía. Cuando faltan los molares y no hay pilar detrás, el reparto de la carga entre dientes y mucosa pide más cuidado en el diseño, como vemos en el apartado de extremos libres.
Ventajas y límites del esquelético dental
El esquelético no es mejor ni peor en abstracto: depende de cuántos dientes faltan, del estado de los que quedan, de la estética y del presupuesto. Esto es lo que ofrece y lo que no.
Ventajas
La estructura metálica permite un armazón fino y rígido, que se apoya en los dientes y reparte la carga hacia ellos en vez de dejarla toda sobre la encía. Es la referencia cuando los dientes que quedan ofrecen buen soporte. Se diseña y se fabrica a medida para cada boca, y los estudios con parciales de estructura metálica muestran cifras de permanencia buenas: en uno, cerca del 90 % no se había tenido que renovar a los diez años (Behr y colaboradores, 2012). Damos esos datos con sus matices en el apartado de cuánto dura.
Límites
Necesita pilares con buen soporte; los ganchos metálicos pueden verse al sonreír si el pilar está en zona visible; los ganchos y los conectores se fracturan en una parte de los casos, y los dientes de apoyo sufren más que el resto, como veremos más abajo. En un seguimiento de entre cinco y diez años de 886 parciales de estructura metálica, la fractura del armazón apareció en el 10 % al 20 % de las prótesis a los cinco años y en el 27 % al 44 % a los diez (Vermeulen y colaboradores, 1996). Un esquelético exige, además, más pasos de fabricación y más pruebas que una base de acrílico.
Frente a la parcial de resina y a la flexible
La parcial de resina tiene la base de acrílico, más gruesa, y se repara y se modifica con facilidad en el laboratorio; la flexible no lleva metal y tiene sus propios límites. Frente a ellas, el esquelético gana en rigidez y en apoyo sobre los dientes, y a cambio necesita buenos pilares y sus ganchos metálicos pueden verse; la flexible evita el metal y la de resina es la más sencilla de reparar. La comparación de los tres materiales está en la guía de materiales de prótesis removible. No hemos localizado un estudio que compare la supervivencia del esquelético con la de esas dos, así que no afirmamos que dure más ni menos: los datos de duración que damos más abajo son de parciales de estructura metálica.
Cuánto dura un esquelético dental
No hay una cifra de duración válida para todos los casos, y lo que se publica depende de cómo se defina el fallo. Con dos mediciones se ve la diferencia. En 174 parciales de gancho colado, con una mediana de seguimiento de solo 3 años, el 96,4 % no se había tenido que renovar a los cinco años y el 89,8 % a los diez; la fractura de ganchos fue lo más frecuente y el 31,6 % de los pacientes tuvo caries en un diente de apoyo (Behr y colaboradores, 2012). En otro estudio, con 886 parciales de estructura metálica seguidas entre cinco y diez años, si se cuenta como fallo que se sustituya o que el paciente deje de llevarla, la supervivencia fue del 75 % a los cinco años y del 50 % a los diez; los autores describen un enfoque de diseño sencillo y de revisión regular del paciente en un sistema de citas (Vermeulen y colaboradores, 1996). Entre cerca del 90 % y el 50 % a diez años: parte de la diferencia está en cómo se define el fallo.
A eso se suma el dato que no depende del material: casi el 40 % de los pacientes deja de usar su parcial removible antes de cinco años (Campbell y colaboradores, 2017). Esa misma revisión señala que en el éxito del tratamiento influyen el diseño, los materiales, la facilidad de reparación, la educación del paciente y el seguimiento; por eso conviene revisar el esquelético y rebasarlo o repararlo a tiempo.
Qué le hace un esquelético a los dientes de apoyo
Un esquelético no es neutro para la boca. En un estudio con 205 participantes que ya llevaban una parcial removible, los dientes de apoyo mostraron más placa, más cálculo, más inflamación de la encía, más profundidad de bolsa, más movilidad y más recesión que los que no sujetaban la prótesis, y los autores concluyen que el diseño importa y que un buen diseño con buena higiene puede reducir la enfermedad periodontal (Zlatarić y colaboradores, 2002). Por eso la higiene diaria y las revisiones son parte del tratamiento, y las pautas para la limpieza de esqueléticos y de otras prótesis removibles están en la guía de higiene y mantenimiento de prótesis.
Cómo fabricamos un esquelético en el laboratorio
Los esqueléticos dentales se hacen en varias etapas, y algunas pasan por la clínica. Este es el recorrido que seguimos en Biosmile.

1. Impresión o escaneado y registro
La clínica nos envía la impresión o el escaneado de las dos arcadas, con los lechos de apoyo ya tallados, y el registro de la mordida. Cómo se toman está en las guías de impresión convencional y de escaneado intraoral.
2. Modelo, paralelizado y diseño
Con el modelo de trabajo determinamos el eje de inserción y dibujamos el diseño de los esqueléticos dentales sobre el modelo o en el programa de diseño: conector mayor, apoyos, retenedores y extensión de las bases. El diseño vuelve a la clínica para su validación antes de fabricar la estructura.
3. Estructura de cromo-cobalto
Fabricamos esqueléticos de cromo-cobalto colados y fresados en CAD/CAM, según la precisión y el acabado que requiera el caso. En el colado, la estructura se modela primero en cera o en plástico calcinable, que se puede fresar en nuestro centro de fresado o imprimir en 3D, y después se cuela en metal; la otra vía es fresarla directamente en metal. Hay más información sobre el patrón impreso en la guía de impresión 3D. Después se repasa y se pule.
Los estudios que comparan el ajuste de las estructuras digitales con las de colado no coinciden del todo, y miden sobre todo estructuras sinterizadas o fundidas por láser. Una revisión sistemática de nueve estudios, seis de laboratorio y tres en pacientes, concluyó que el ajuste de las digitales era mejor y clínicamente aceptable (Ahmed y colaboradores, 2021); en 15 pacientes que recibieron las dos estructuras, la digital tuvo un hueco algo mayor entre el apoyo y su lecho, aunque aceptable para la clínica (Ye y colaboradores, 2017). Por eso, sea cual sea la técnica, el asiento de la estructura se comprueba en boca.
4. Prueba de estructura, montaje de dientes y prueba en cera
La clínica prueba la estructura para comprobar el asiento de los apoyos y de los ganchos. Después montamos los modelos en el articulador, según se explica en la guía de montaje en articulador, colocamos los dientes sobre las sillas en cera y la clínica los prueba. Es el momento más sencillo para cambiar algo, y por eso insistimos en las pruebas intermedias.
5. Acrilizado, acabado y entrega
Cuando la prueba está aprobada, sustituimos la cera por resina acrílica sobre las rejillas de la estructura y la dejamos polimerizar. Recortamos, pulimos y revisamos que los ganchos asienten sin forzar los dientes de apoyo, y el esquelético vuelve a la clínica para que el dentista lo ajuste en boca. Si con el tiempo hay que rebasarlo, reparar un gancho o añadir un diente, también se hace en el laboratorio.
Esquelético dental: de qué depende el precio
No hay un precio único de un esquelético dental y por eso no damos cifras. El presupuesto lo hace la clínica, que incluye su trabajo clínico, y el del laboratorio depende de lo que el diseño exija. Lo que más lo mueve es el número de dientes que hay que reponer y si las sillas son a un lado o a los dos; si es superior o inferior y el tipo de conector mayor; cuántos ganchos lleva y de qué tipo, con o sin ganchos estéticos; si la estructura se cuela o se fresa; el tipo de dientes, de resina estándar o con más caracterización de forma y color; y las pruebas que se hagan por el camino, como la de estructura. A quien pida presupuesto en su clínica le conviene pedirlo por escrito, con el tipo de prótesis, el número de dientes y si incluye las pruebas, para comparar opciones con la misma información. Si eres una clínica y quieres el presupuesto de un caso concreto, contacta con nosotros.
Cómo prescribir un esquelético: lo que decide la clínica
Un «esquelético superior, dientes 14 a 17» sin más información obliga al técnico a decidir por su cuenta el diseño biomecánico completo, y esa es la receta de los ajustes interminables en clínica. Esta parte de la guía es para clínicas: qué decisiones son clínicas y qué necesita el laboratorio para fabricar a la primera.
El diseño es una decisión clínica compartida
La regla de oro de la prostodoncia parcial removible: el diseño lo prescribe el clínico, porque depende de datos que solo él tiene (soporte periodontal de los pilares, mucosa, oclusión real, pronóstico de cada diente). El técnico aporta la viabilidad técnica y puede proponer un diseño a partir de los modelos, pero la propuesta debe volver a la clínica para su validación antes del colado. El circuito que mejor funciona en la práctica: la clínica envía registros y una prescripción con sus preferencias, el laboratorio dibuja el diseño sobre el modelo o en el programa de diseño y lo confirma con el clínico antes de fabricar la estructura. Ese paso intermedio ahorra repeticiones.
Extremos libres
El caso que merece mención aparte es el extremo libre (clases I y II de Kennedy): al no haber pilar posterior, la silla se apoya en mucosa y el diseño cambia (apoyos mesiales, retención que no sobrecargue el pilar, máxima extensión de la base para repartir carga). En las simulaciones por ordenador revisadas por Mousa y colaboradores (2021), la tensión de las parciales de extremo libre se concentra en el hombro del gancho, en la curva del gancho que llega desde la encía y en la parte del conector mayor junto a los pilares terminales. En el seguimiento de Vermeulen y colaboradores (1996), las prótesis de extremo libre necesitaron más ajustes de la base que las dentosoportadas.
En extremos libres largos conviene valorar la impresión funcional o técnicas de impresión alterada que registren la mucosa en función, aunque la evidencia es escasa: una revisión Cochrane con un único ensayo de 72 participantes no halló diferencias claras en la satisfacción ni en los ajustes de la base al cabo de un año entre la técnica de modelo alterado y la de modelo de una pieza, con evidencia de calidad baja o muy baja (Jayaraman y colaboradores, 2018). Conviene también anticipar al paciente que esa zona pedirá rebases con el tiempo, como se explica en la guía de higiene y mantenimiento.
Qué enviar al laboratorio
La checklist del esquelético: impresiones o escaneado de ambas arcadas con los lechos de apoyo ya tallados, registro de mordida fiable, indicación del color y molde de los dientes, y la prescripción del diseño (conector mayor, pilares con apoyo y retenedor por pilar, o la petición explícita de propuesta del técnico). El flujo digital también ha llegado aquí, y el envío sigue la misma lógica de la checklist de casos digitales. Para dudas de diseño en un caso concreto, consulta con el laboratorio.
Preguntas frecuentes
Respuestas cortas a las dudas más habituales sobre el esquelético dental.
¿Cuánto cuesta un esquelético dental?
No damos precios, porque dependen del número de dientes, de los ganchos, del conector mayor, de si la estructura se cuela o se fresa, de los dientes y de las pruebas, y el presupuesto lo hace la clínica. Lo explicamos arriba, en el apartado de qué depende el precio.
¿Cuánto dura un esquelético dental?
No hay una cifra válida para todos. En 174 parciales de gancho colado, el 89,8 % no se había tenido que renovar a los diez años, con una mediana de seguimiento de 3 años; en otro estudio de 886 parciales de estructura metálica, contando como fallo que se sustituya o que el paciente deje de llevarla, la supervivencia fue del 50 % a los diez años. Influyen el diseño, la higiene, las revisiones y la facilidad de reparación.
¿Qué diferencia hay entre un esquelético superior y uno inferior?
El esquelético superior lleva un conector mayor palatino, desde la placa completa hasta las bandas y barras, y puede apoyarse en el paladar. El inferior no tiene paladar: su conector es lingual, una barra o una placa, y las bases se limitan a las crestas de la encía. El diseño de cada uno lo decide el dentista.
¿Un esquelético daña los dientes que quedan?
El riesgo existe y se puede reducir. En un estudio con 205 participantes, los dientes que sujetaban la prótesis mostraron más enfermedad que los demás, y los autores concluyen que un buen diseño con buena higiene puede reducirla. Una buena higiene, las revisiones y un diseño bien pensado por el dentista son lo que mejor lo controla.
¿Quién decide el diseño del esquelético, la clínica o el laboratorio?
El diseño es prescripción clínica, porque depende del estado periodontal, la oclusión y el pronóstico de los pilares. El técnico puede proponer un diseño sobre los modelos, pero la propuesta debe validarla el clínico antes del colado.
¿Cuándo se tallan los lechos para los apoyos oclusales?
En clínica, antes de la impresión o el escaneado definitivos. Tallarlos después obliga a repetir registros o deja apoyos sin asiento, y es un fallo de secuencia frecuente en esqueléticos.
¿Qué tiene de especial un esquelético a extremo libre?
Sin pilar posterior, la silla apoya en mucosa: el diseño usa apoyos mesiales, retención que no sobrecargue el pilar y bases de máxima extensión. Conviene valorar la impresión funcional y anticipar rebases periódicos de esa zona.
Si eres dentista y quieres encargarnos un esquelético, superior o inferior, colado o fresado, con ganchos o con una solución estética, contacta con nosotros y vemos el caso contigo. Si eres paciente, pregunta en tu clínica: trabajamos con clínicas dentales de toda España.
Guías relacionadas
- Prótesis fija o removible: cómo elegir
- Materiales de prótesis removible: acrílico, flexible y metálico
- Prótesis completa removible: la dentadura mucosoportada
¿Dudas con algún término? Consulta el glosario de prótesis dental.

